| Comentario de las reuniones |
Viernes 15 de junio de 2001
Proyección de la película SOLAS.
Introducción al debate: Lic. Dorrit Busch.
La película relata la historia del reencuentro entre una madre y una hija. María es una joven alcohólica que vive sola en la gran ciudad, alejada de su familia. La historia comienza cuando, debido a una internación del padre por una enfermedad aguda, su madre debe alojarse en el pequeño departamento de María.
Dado el intenso resentimiento que María tiene hacia sus padres, el reencuentro resulta muy dificultoso; sin embargo es también una oportunidad para elaborar viejos conflictos, provocando en María un cambio de actitud que abre una esperanza para su vida.
Partiendo del título de film y de las diferentes vivencias que expresan los personajes, la Lic. Busch centró su introducción en el sentimiento de desolación; una desolación sin consuelo que por momentos llega al sentimiento de descompostura. (el significado y el anclaje de estos sentimientos se desarrollaron con amplitud en dos trabajos presentados recientemente en el mismo ámbito ver síntesis del 11 de mayo y del 1 de junio de 2001). La introducción se extendió en subrayar diferentes símbolos que apoyan esta línea interpretativa.
Una primera cuestión de interés que surgió en el debate fue cómo la protagonista llegó a consolidar un resentimiento tan acendrado; dado que su madre aparece como una mujer bondadosa que, pese a su penosa vida, pudo evitar caer en la amargura. La cuestión se esclarece al comprender que la actitud de "bondad sacrificada" que tiene la madre, hace que María termine sintiéndose siempre en falta. María vive entonces inmersa en el sentimiento de culpa: el sentimiento de ser una hija que no satisface a sus padres.
Sumergida en un malestar que está más allá de las palabras, condenada a la tremenda desolación y en la necesidad imperiosa de un objeto que brinde la salvación, María se encuentra incapacitada de ocuparse de los demás.
A partir de aquí, podría decirse que en cuanto a la positiva evolución del personaje y del desenlace del film, se perfilaron dos líneas interpretativas levemente diferentes.
Desde un punto de vista, María aparece condenada a buscar un objeto del cual carece de representación. Incluso la película como un sueño, aparece como el cumplimiento de deseo de alguien que, dentro del sueño mismo, carece de la representación del objeto que puede darle una gratificación verdadera. Desde este enfoque, la elaboración de los conflictos resulta insuficiente para "ventilar" el resentimiento.
Otra línea interpretativa, que considera como temática central la soledad y la compañía, observa una transformación en el personaje central, que empieza sola y termina acompañada, y considera que este cambio es, de por sí, valioso porque sucede precisamente a partir de que María comienza a poder ocuparse de los demás. Comprendido el film desde este argumento, la elaboración alcanzada por la protagonista, si bien no es completa, resulta suficiente.