Comentario de las reuniones

Viernes 5 de abril de 2002

Ciclo Cine y Psicoanálisis:
Proyección y comentarios de la película Mario, María y Mario

Introducción: Dr. Enrique Obstfeld

En el comentario de introducción al debate se destacó que la historia de María y Mario Bosco, y la relación triangular que surge cuando aparece Mario Della Rocca, podría ser vista como una historia simple en la que la crisis que viven los personajes y la crisis del mundo que les toca vivir se representan mutuamente. Los tres protagonistas, j óvenes habitantes de Roma pertenecientes al mismo comité del partido comunista italiano, están en conflicto, viviendo una profunda crisis interior. Del mismo modo, el partido político en el que se juegan sus ideales, tras la caída del muro de Berlín, está convulsionado, necesita salir del fracaso y se debate internamente entre cambiar o no ca mbiar.

La introducción subrayó que, sin embargo, en el relato de esta historia, la lectura psicoanalítica ve aristas llenas de interés, como el hecho de que María y Mario Bosco enfermen de gripe, ya que el psicoanálisis permite mostrar que el drama que viven los personajes y el síndrome gripal provienen de una misma idea inconciente. Son dos manifestaciones diferentes de la desolación que experimenta un sujeto ante la pérdida del ámbito de pertenencia, ante la pérdida del entorno que otorga significación y continencia.

Esta afirmaciones se basan en el estudio del significado inconciente del síndrome gripal, que permitió descubrir, oculto tras los síntomas, el sentimiento de desolación, sentimiento que reproduce las vivencias del período neonatal temprano, es decir, la vivencia de haber perdido un objeto envolvente y contenedor, como era la madre "umbilical" durante la vida fetal.

Ya en el debate, se hicieron aún más explícitas las equivalencias entre las vivencias de los personajes y los significados de la gripe. A lo largo de la discusión, uno de los aspectos que concitó mayor interés fue el tema de si hay o no evolución en los personajes. Una primera impresión sugirió que ninguno de ellos hace una verdadero cambio y que, como ocurre con el nombre "Mario, María y Mario", en la película todo termina como empieza. Esta impresión se apoyó además en que, como se dijo, dos de los protagonistas enferman de gripe, una enfermedad que suele curarse sin una verdadera elaboración, de modo que habitualmente vuelve una y otra vez.

El debate, sin embargo, permitió adentrarse en otros aspectos de los personajes, profundizar en las semejanzas y diferencias entre ellos y descubrir algunos procesos de cambios elaborativos. Se dijo entonces que, en un sentido, los tres personajes, Mario, María y Mario, son en el fondo un mismo personaje que en la búsqueda de la propia identidad utilizan la imagen de un semejante para proyectar aspectos propios. Pero que, en otro sentido, la película muestra diferencias y los personajes constituyen símbolos de distintos momentos y modos de elaboración del sentimiento de desolación.

En esta última línea interpretativa, a María se la vio como sumida en una desolación más profunda y desesperanzada. A su esposo Mario, en cambio, se lo describió con mayor entereza y responsabilidad (más dispuesto al cambio, en lo latente y también en lo manifiesto del argumento) para afrontar las crisis que le tocaron vivir en su propia vida y en la vida del partido en el que se jugaban sus ideales. En este sentido fue considerado como el personaje que más evoluciona de los tres y se destacó la escena conmovedora en la que fue capaz de dejar libre a su esposa e incluso de sugerirle que tome distancia, porque aunque él no deseaba que se vaya, sabía que si hubiera intentado retenerla, la habría perdido definitivamente. Finalmente, Mario Della Rocca, el amante, se lo consideró representando, en parte, el deseo de no cambio, y, en parte, la irresponsabilidad de esperar que el cambio venga de afuera.

Por último, entre otros comentarios significativos, es dable consignar el que subrayó que si la identidad se construye en la convivencia, las crisis de identidad no sólo repercuten en la convivencia, sino que indefectiblemente son, ellas mismas, crisis de convivencia.

Volver al índice de Comentarios de las Actividades de los Viernes