Comentario de las reuniones

Viernes 5 de julio de 2002

Ciclo Cine y Psicoanálisis

Proyección y comentarios de la película: "El farsante"

Introducción: Dr. Gustavo Chiozza

El desarrollo de la trama argumental de la película se centra en un interrogatorio policial por el asesinato de una prostituta. Este es llevado a cabo mediante el método de la poligrafía, es decir, lo que comúnmente se conoce como "detector de mentiras". El sospechoso interrogado es James Wayland II, un joven solitario y desorientado en la vida, hijo de una rica y prestigiosa familia. Sus interrogadores son Kennesaw, psicólogo policial con excelente trayectoria, que ha realizado esos interrogatorios a lo largo de 20 años, y Braxton, un oscuro detective, pronto a recibir un ascenso.

Las vicisitudes del interrogatorio ponen en evidencia la astucia que despliega Wayland para desorientar a sus interrogadores, como asimismo las diversas estrategias a las que estos apelan para obtener una confesión. En este interjuego, van emergiendo progresivamente las oscuras motivaciones que guían a los tres personajes; cada uno, por distintas circunstancias, tiene sus propios motivos para ocultar la verdad.

Braxton tiene deudas de juego; Kennesaw, engañado por su hermosa esposa, suele, por despecho, entablar relaciones con prostitutas, entre ellas la asesinada; Wayland oculta que también conocía a la víctima; además, siempre se ha sentido un mentiroso y un fraude para su familia.

En este contexto, emerge también la violencia larvada de la situación, y nos enteramos, además, de que James sufre de epilepsia. Algunas escenas nos muestran sus ataques y el contenido de imágenes que en ellos se sucede.

El film, tras recorrer las oscuridades de las vidas de los tres personajes, culmina con un final abierto.

En la introducción, haciendo una exhaustiva revisión de la profusa simbología del film, a través de características de cada uno de los personajes y del análisis de contenido de diversas escenas, Gustavo Chiozza fue desbrozando lo que, a su juicio, son las temáticas latentes más importantes del film: la mentira, los celos y la culpa.

Señaló que la mentira, sería un equivalente a inautenticidad; un subterfugio al que se apela cuando, frente a un déficit de la autoestima, recurrimos a caminos espurios en la búsqueda del cumplimiento del ideal o del reconocimiento por parte del objeto. Esos caminos equívocos, signados por la impostura, son, por cierto, fallidos, pero además llevarían a los celos y la culpa, testimonio -y encubrimiento a la vez- de la insuficiencia que se procura negar.

Sobre este núcleo interrelacionó luego los distintos sentimientos en cuestión, afirmando que, como en las sucesivas capas de una cebolla, los celos encubren la culpa y esta, a su vez, la desolación. La salida de esta situación, señaló también, sólo la podemos hallar en la autenticidad, contraria a la falsedad, y que supone la aceptación del duelo y, por ende, la asunción responsable de nuestros límites.

El comentario de Gustavo Chiozza también abordó el tema de la epilepsia, señalando que los contenidos de la m isma, puestos de manifiesto en las escenas del film, aparecen ligados a imágenes extremadamente crueles, que serían expresión de celos asesinos.

Por otra parte, señaló también que, así como en otras patologías vemos que lo reprimido intenta abrirse paso hacia la conciencia, en la epilepsia parecería ser la conciencia la que va en busca de escenas inconcientes, reprimidas, que son en sí "tentadoras". Esta metáfora del ir de la conciencia hacia lo reprimido, se expresaría también en fenómenos más ubicuos, como por ejemplo, lo que conocemos como el "estar colgado", es decir, abstraído en "ensoñaciones" diversas.

En el debate, en primer lugar, se destacó la riqueza del comentario. Inmediatamente se abordaron las temáticas expuestas, principalmente la mentira, los celos y la culpa. También se plantearon interrogantes acerca de la epilepsia.

La mentira, se señaló, puede adquirir muchas formas y, fundamentalmente, manifestarse en distintos niveles de profundidad; en el grado más extremo coincide con en el engaño a sí mismo. Una de sus principales motivaciones, se afirmó, es la culpa a que nos constriñe el sometimiento al ideal. Se miente también por desesperación, cuando nos sentimos frente a un objeto que ni nos ama ni nos necesita; en otros términos, un objeto frente al que nos sentimos insuficientes.

En cuanto a la epilepsia, se enfatizó la importancia de los celos y las fantasías de asesinato. Estas últimas, se afirmó, parecerían ser la inversa del suicidio, y expresarían el vivenciar de un sujeto deprimido y culposo que ejecuta la destrucción del objeto, con el ánimo de intentar hacer desaparecer aquello que le promueve el resentimiento de la carencia.

Por último, y en estrecho vínculo con los celos, fue abordado el tema de lo que el psicoanálisis llama "escena primaria". Se señaló al respecto que, si bien la observación del coito de los padres puede ser en sí traumática, hay situaciones en que este carácter es exacerbado por una actitud exhibicionista con que los padres intentan proyectar en el niño al tercero excluido. Este modalidad " proyectiva", tendiente a que sea el niño quien sufra los celos, se ligaría estrechamente a la génesis de la epilepsia.

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