Comentario de las reuniones

Viernes 6 de diciembre de 2002

Ciclo Cine y Psicoanálisis

Proyección y comentarios de la película: "Una mente brillante"

Introducción: Lic. Elsa Lanfri

La película, basada en la vida del célebre matemático John Nasch, comienza mostrándonos a éste cuando, siendo un joven estudiante, ingresa en la prestigiosa Universidad de Princeton. Introvertido y con múltiples dificultades afectivas, lo vemos junto con otros jóvenes intentando dificultosamente su integración social y enfrentando la expectativa de grandes ideales. Contrastan con sus limitaciones su extraordinaria capacidad intelectual y el inusitado esfuerzo que aplica al hallazgo de una idea original.

Tras diversas vicisitudes de esa etapa, la película nos lo muestra luego ya egresado, casado con Alicia, y trabajando para el departamento de defensa de los EEUU. Es en este período -y en este contexto- cuando comienza a padecer alucinaciones y delirios persecutorios.

A partir de allí, el film se ocupa de las manifestaciones esquizofrénicas de Nasch y de su lucha con ellas. En esta etapa será central la presencia de Alicia, quien lo ayudará en la superación de sus sucesivas crisis. La película concluye cuando el protagonista, que ha logrado convivir con la enfermedad, es galardonado con el premio Nobel de Economía por sus trabajos de juventud.

En la introducción la Lic. Lanfri destaca la soledad y la falta de ternura que caracterizan la juventud de Nasch. Afirma, además que, disociado de sus afectos, niega su necesidad de convivencia; el fracaso en este terreno, justamente, es lo que inaugura el camino regresivo hacia su mundo alucinatorio.

En el mismo sentido, interpreta la afanosa búsqueda de una "idea original" como expresión del deseo de sentirse importante. Siguiendo el planteo de Chiozza referido al trilema "corazón, hígado y cerebro", representantes de tres formas distintas de inteligencia, la Lic. Lanfri plantea que a Nasch le sobra cerebro, le falta corazón y oscila en su capacidad hepática de materialización.

La Lic. Lanfri retoma también los desarrollos freudianos acerca de la génesis de la esquizofrenia paranoide. El sistema delirante, afirma, se fundamenta en una demanda de amor insatisfecha; al mismo tiempo, la regresión incrementa las mociones homosexuales que se expresan defensivamente a través de la existencia de perseguidores. El afán de Nasch por no olvidar sus alucinaciones -propósito que, en el film, pretende la terapéutica psiquiátrica - lo interpreta como su intento de reconstruir su mundo interno destruido.

La teoría por la que recibe el premio Nobel, que cuestiona la eficacia de la competencia salvaje y postula que el mejor resultado en una tarea grupal es, inversamente, producto de que cada uno haga lo mejor para sí y para el grupo, sería, según la Lic. Lanfri, el resultado sublimatorio de la elaboración de la rivalidad y los celos intensos de Nasch, aquellos que, negados, signaron distintos momentos de su vida y se hallan en el fundamento de su enfermedad.

En la discusión primero se planteó un interrogante: ¿cuál es la razón de que nos conmueva un film que trata de la vida de un genio, algo tan lejano a nosotros? Ello es así, se afirmó, porque en la infancia todos hemos sido, de alguna manera, ese genio lleno de curiosidad, y es desde allí que nos identificamos con el personaje.

Se destacó también la riqueza con la que el film muestra la oposición entre afectos domésticos y la grandeza de la obra, así como el antagonismo entre proyectos egoístas y entrega a la comunidad. Se señaló que la posibilidad de superar ese dilema, como de hecho lo hace Nasch a través de su teoría, tiene que ver con una capacidad de materializar, siempre relativa, pero, además, con el acceso a los procesos terciarios, aunando intereses individuales y grupales que trascienden la rivalidad.

Otro tema tratado y considerado central, fue el de la relación del amor con la mejoría de la enfermedad. Nasch, se dijo, no encuentra la salida en el logro de sentirse importante a través del hallazgo, que era su búsqueda manifiesta, sino que lo hace a través del vínculo de amor que desarrolla junto con Alicia. La necesidad de reconocimiento e importancia, contrariamente, fueron interpretados como los motivos que sostenían su enfermedad.

Se señaló también que el hecho de que persistieran las alucinaciones luego del recibimiento del premio Nobel, simbolizaba el hecho de que quien realiza una obra trascendente lleva dentro de sí mucho más, de modo que, paradójicamente, se sabe insuficiente al recibir el premio. En otras palabras: le quedan muchas "ideas en el tintero" que son, justamente, el alimento de sus alucinaciones.

Volver al índice de Comentarios de las Actividades de los Viernes