PRESENTACIÓN
E. Obstfeld
En Julio de 1989, tuve la oportunidad de asistir al semina-rio sobre Organsprache, que se desarrolló en Roma, en el Isti-tuto Superiore di Sanitá, organizado por el Gruppo Di Ricerca in Psicosomatica de Peruggia, en homenaje al "XXXVI Congreso Inter-nacional de Psicoanálisis". En ese seminario los Dres. Luis Chiozza y André Green, luego de exponer sen-das introducciones al tema, mantuvieron un diálogo, durante dos jornadas, que culminó en un debate con la participación del público asistente, por cierto muy numeroso y también re-presentativo del psicoanálisis interna-cional.
La editorial italiana Borla decidió la publicación de ese seminario porque consideró que la importancia de su conte-nido trascendía el marco del psicoanálisis actual, ya que el problema de la relación entre el cuerpo y la psique ha superado el campo particular de la especialidad, para llegar a constituir un eje fundamental en las teorizaciones de lin-güistas, físicos, biólogos y pensadores tales como Ludwig Bertalanffy, Charles Sherrington, Gregory Bateson, Lewis Thomas, Conrad Waddington, Adolf Portmann, Richard Dawkins, Erwin Schrödinger, Norbert Wiener, Arthur Clarke, Douglas Hofstadter, Jean Charon, Raymond Ruyer, Noam Chomsky, Tzve-tan Todo-rov, M. Colin Turbayne, para citar sólo algunos.
Hoy, gracias al apoyo de la Fundación Luis Chiozza que adquirió los derechos de edición para todos los países de habla his-pana la editorial Alianza nos da a conocer esta traducción fiel del li-bro que, con el mismo nombre, se publicó en Ita-lia.
Su lectura me dio la oportunidad, en la soledad de mi escritorio, de encontrarme nuevamente presenciando ese diálogo inteligente de dos pensadores del psicoanálisis. Ambos han contribuido al de-sarrollo del psicoanálisis actual con apor-tes que lo han enriquecido y que, al mismo tiempo, poseen la virtud de nutrirse, con naturalidad, en los conceptos más profundos de la obra freudiana.
Coincido con Chiozza en que la obra freudiana contiene dos epistemolo-gías distintas: una, explícita, en la cual psique y soma son dos existentes que la conciencia percibe, y otra, implícita, en la cual psique y soma son dos formas de orga-nización del conocimiento que, acerca de un existente inde-terminado, realiza nuestra conciencia.
Podremos, por múltiples razones, estar de acuerdo con una o con la otra, pero es seguro que, en la medida que comprende-mos la importancia del problema planteado en este li-bro y la manera en que, inevitablemente, compromete las actitudes de nuestra vida cotidiana, se nos hace evidente la necesidad de fijar nuestra posición.
La antiquísima problemática de la relación psique-soma, uno de los temas más apasionantes de la ciencia actual, acerca del cual el psicoanálisis no ha finalizado aún de consolidar su originalísimo aporte, merece la atención de todo psicoa-nalista que aspire a mantenerse en contacto con los grandes puntos de urgencia del pensamiento de su época.
El tema que abarca este libro toca de ma-nera directa otra de las grandes cuestiones de nuestro tiempo: ¿la simbolización es patrimonio exclusivo del hombre? Es una cuestión que ex-pone nuestro narcisismo al peligro de una nueva afrenta, en cuanto afecta la noción misma de individuo, al integrarlo indisolublemente en la concepción de un ecosistema en el cual se desdibujan los tradicionales límites entre natura y cultura.
La problemática que se discute en este libro afecta, por lo tanto, nuestra conducta, como médicos o como pacientes, frente a la enfermedad.
Pienso que aquellos lectores que resistan la tentación de abandonarlo en sus bibliotecas ante la dificultad que encierran algunas reflexiones más medulosas en la introducción de ambos autores se verán recompensados durante la lectura del debate, por la solvencia, la profundidad y la originalidad con que se discute uno de los temas más profundos y apasionantes que, desde antiguo, intrigan al hombre: la relación psique-soma.
Enrique Obstfeld
Abril de 1998