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Qué es y desde cuándo existe la
Fundación Luis Chiozza
La Fundación Luis Chiozza
es una entidad sin fines de lucro que se ha sostenido
siempre por el aporte de sus miembros, realizado desde
la firme convicción acerca del valor trascendente de la
tarea que, en ella, se realiza. Pensamos que nuestra
labor representa una importante contribución a las
posibilidades con que cuenta la medicina de nuestro
tiempo y, por lo tanto, una valiosa contribución a la
comunidad.
La Fundación Luis Chiozza
está formada por un grupo de psicoanalistas —médicos y
psicólogos— que desde el año 1967 se ha abocado al
intento de comprender cómo se relaciona el padecer del
hombre con su propia historia vital; cómo los distintos
afectos que surgen de las vicisitudes biográficas
inherentes a la condición humana, cuando son reprimidos,
suelen expresarse en trastornos patológicos anímicos y
corporales. Profundizar en la comprensión de esta
relación nos ha permitido extender las fronteras
terapéuticas del psicoanálisis al ámbito de las
patologías que alteran la forma y la función de los
órganos.
Los distintos
aspectos de la labor realizada
Por medio de nuestro
Instituto de Docencia e Investigación,
abordamos esa tarea desde distintos ángulos; la
investigación científica, el intercambio científico
entre colegas dentro y fuera de nuestro grupo, la
difusión de nuestras ideas, la tarea asistencial y la
docencia. Durante estos cuarenta años, la producción en
cada una de estas áreas ha sido continua e intensa.
A través del Departamento de Investigación,
hemos llevado a cabo cerca de treinta investigaciones
sobre otros tantos trastornos orgánicos, como el cáncer,
las cardiopatías isquémicas, la diabetes, los trastornos
renales, la hipertensión arterial y el SIDA, por citar
sólo algunos. Hemos realizado ininterrumpidamente 37
simposios anuales destinados a los miembros y a los
alumnos de nuestra Fundación y también destinamos,
ininterrumpidamente durante todos esos años, un espacio
semanal fijo para la presentación y discusión de
trabajos científicos.
En cuanto a la difusión de nuestras ideas, hemos
organizado innumerables conferencias abiertas al
público, cursos, congresos nacionales e internacionales,
y hemos presentado nuestra metodología en la asistencia
y en la investigación, en eventos organizados por otras
instituciones, y en numerosas ciudades en el exterior y
en el interior de nuestro país.
Publicamos cerca de veinte libros exponiendo los
desarrollos realizados en la tarea asistencial y los
resultados de nuestras investigaciones, algunos de los
cuales también se han editado en Italia, EE.UU., Brasil
y España. Una parte de esos libros ha sido escrita en un
lenguaje accesible para el lector no especializado.
También se han publicado numerosos trabajos en libros y
en publicaciones nacionales y extranjeras.
Un método para la
tarea asistencial
En la tarea asistencial hemos desarrollado un método que
denominamos "estudio patobiográfico". Ese método, que
requiere la colaboración de un equipo integrado por
psicoterapeutas y médicos de otras especialidades,
permite utilizar los descubrimientos del psicoanálisis
en las situaciones de urgencia, implementando una
psicoterapia encaminada a resolver situaciones puntuales
en el tiempo breve que la necesidad establece.
Mediante esta forma de ejercer la medicina, orientada
hacia la integración de los recursos aportados por las
distintas disciplinas que componen su acervo científico,
hemos tratado ya, solamente en nuestro Centro, más de
2500 pacientes, algunos de los cuales fueron
presentados, en nuestro país y en el exterior, en
libros, en publicaciones científicas y en eventos de
nuestra especialidad y de otras ramas de la ciencia
médica.
Nuestra actividad
docente
Como parte de la tarea de docencia, durante los cuarenta
años transcurridos, hemos contribuido a la formación de
numerosas generaciones de alumnos que se desempeñan hoy
como colegas, capacitándolos no sólo en el ejercicio de
la terapéutica psicoanalítica, sino particularmente en
el abordaje psicoanalítico de los trastornos orgánicos.
Nuestra escuela se compone hoy con cuatro niveles de
formación diferentes; uno para estudiantes de medicina y
psicología, un primer y segundo nivel de especialización
para egresados de ambas carreras y, por último, una
Escuela de Patobiografía donde los alumnos se
interiorizan en las particularidades de este método
terapéutico.
Cabe consignar también que, desde la docencia en nuestra
Fundación y también asistiendo regularmente a las tareas
de escuelas organizadas en otros lugares, hemos
contribuido a la creación y al desarrollo de otros
grupos e instituciones, de similares características y
orientadas por los mismos principios, en distintas
ciudades del mundo, como Perugia, Roma, Génova,
Estocolmo, Montevideo, y de nuestro país, en Río Cuarto
y Comodoro Rivadavia. En Perugia, adonde concurrimos dos
veces por año, hemos dictado, en Octubre de 2007,
nuestro seminario número 51.
El objetivo a
cumplir
No obstante la magnitud de la obra realizada en estos
cuarenta años y las numerosas dificultades que hemos
podido superar, el objetivo de que la finalidad que nos
anima, y los desarrollos realizados, alcancen el
consenso médico y el dominio público, se halla aún
lejano. Es así que, en la actualidad, la posibilidad de
acceder a un estudio patobiográfico realizado con
idoneidad desde la orientación teórica y metodológica
que sustentamos, depende de la existencia de
profesionales que se han dedicado a la tarea durante
muchos años.
El importante
mensaje que nos envía el entorno
A pesar de las dificultades que surgen de la
comprensible lentitud, algunas veces justificada y
prudente, con que el consenso asimila los cambios
profundos en la epistemología que fundamenta las
ciencias; a pesar también de la comprensible rapidez con
la cual ese mismo consenso rechaza con vigor o acepta
con entusiasmo, diferentes propuestas, guiado muchas
veces por motivos que son emocionales; el número de
personas de la comunidad que se acerca a la orientación
de la medicina que propiciamos, ha sido, durante los
cuarenta años transcurridos, cada vez mayor. Los
profesionales, los pacientes o simplemente las personas
que sienten la urgente necesidad de “volver” sobre los
episodios de la vida que, en determinado momento, se
traducen en una enfermedad, nos hacen sentir con una
fuerza que aumenta en lugar de disminuir, que
necesitamos, como seres humanos, que la medicina nos
ayude a enfrentar de una forma menos insalubre los
sinsabores que nos depara la vida. Ese sentimiento, que
nos conforta cada día mejor, nos ha motivado hoy para
acercarnos a las personas que, a distintas distancias,
nos acompañan con su simpatía, invitándolas para que
ingresen explícitamente en la aventura de intentar que
lo que hace falta pueda ser. |